Buscar
 
 

Resultados por:
 


Rechercher Búsqueda avanzada

Últimos temas
» Solicitud de Hone-Hone no mi
Lun 03 Nov 2014, 16:26 por Kaiba

» Umezawa Kondor (Kondoriano)
Sáb 25 Oct 2014, 14:13 por Kondor

» Técnicas de Umezawa Kondor
Sáb 25 Oct 2014, 13:32 por Kondor

» Hone-Hone no Mi
Sáb 25 Oct 2014, 12:48 por Kondor

» Shadowblade
Dom 19 Oct 2014, 21:51 por Shadowblade

» Brazo robótico
Dom 19 Oct 2014, 16:27 por Shadowblade

» Revisión de técnicas de Shadowblade
Dom 19 Oct 2014, 16:16 por Shadowblade

» Revisión de bane-bane no mi
Dom 19 Oct 2014, 12:43 por Sion

» Modelo de solicitud de arma o armadura
Sáb 18 Oct 2014, 15:17 por Kaiba

Navegación
 Portal
 Índice
 Miembros
 Perfil
 FAQ
 Buscar
Compañeros
Crear foro

Dalbier Worthington

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Dalbier Worthington

Mensaje por Dalbier Worthington el Vie 16 Nov 2012, 18:55

Nombre: Dalbier Worthington
Raza: Humano
Edad: 20
Ocupación: Teniente de la marina. (No realmente. Está lejos de la misma y no sabe ahora mismo, como regresar o volver con ellos)


Descripción física:
Mide 1’75, complexión atlética, fibroso, no musculoso, ni tampoco flaco. Tiene un cuerpo resistente acostumbrado a la carrera de fondo. Heredó de su madre unos rasgos faciales finos y muy atractivos, (peinado y maquillado convenientemente podría pasar fácilmente por mujer), afortunadamente de su padre heredó una voz lo bastante grave como para que en cuanto abra la boca quede claro lo que es. Cabello largo rubio claro, que lleva siempre recogido en una coleta baja. Ojos de color violeta. Por el porte, postura y ademanes apesta a noble desde metros de distancia

Descripción psicológica:
Antes: Acostumbrado a tenerlo todo controlado y sin sobresaltos, siguiendo un esquema. Su cara no mostraba muchas emociones porque en su casa no era normal exaltarse. Tranquilo, tal vez demasiado. Serio, casi apático con la mayoría de las cosas, salvo con la lectura y el mar. Si hubiera que definirlo con una palabra, esta sería... ORDEN.
Ahora: Tras haberse enfrentado a la muerte tan de cerca, a las adversidades y a la vida alejado de las comodidades y la protección de su casa y su dinero... está empezando a mostrar algunas emociones más. Es cuestión de tiempo que el caos, ese enemigo que ha tratado de controlar, empiece a dominar su vida y empiece a comportarse de forma más pasional.

Conocimientos: Navegacion, protocolo, etiqueta, documentación y archivos, heráldica, lectura de mapas, estrategia militar naval (teórica)
Nivel de poder: 1
Nivel de influencia: 3. Pero mas por actitud. Ya que ahora mismo no está en su medio natural, ni puede conseguir dinero ni nada. Es mas, demostrar que tiene ese nivel de influencia puede ser peligroso para él. Realmente en el medio en el que se encuentra sería 0
Habilidades: Esgrima, no muy avanzado, se defiende. Mas de exhibición que de combate. Buen corredor, tiene mucha resistencia y velocidad. Buen nadador, sabe bucear. Es buen tirador de competición. Tiene buena punteria pero solo si no es en medio de un combate. (Solo es bueno apuntando a un blanco inmovil y sin estar sometido a presión)
Pertenencias: Florete doblado. Ropa rota y calada. Brújula. Log Posee. Eternal Posse. Den den mushi roto. Unos gemelos buenos, herencia familiar.


Historia:
Dalbier Worthington está marcado por dos momentos de su vida. Uno, ocurrió hace 20 años, el día de su nacimiento. Su madre, de noble cuna, se puso de parto el día de los disturbios en Marinejo, algo muy habitual en las mujeres embarazadas, si son asustadas y más con el pollo que se montó ese día con los esclavos.
El segundo momento, ocurrió hace 3 días.
Entre ambos momentos, una vida ordenada, organizada y controlada al milímetro. Horarios, actividades... nada se salía de una perfecta y estudiada agenda. La ropa estaba ordenada hasta la obsesión y doblada ocupando el mismo espacio. El polvo se limpiaba todos los días algo normal, pero siempre a las mismas horas en cada sitio. Las comidas duraban siempre lo mismo. Las horas de lectura, las horas de estudio, las horas de sueño. Aquella casa funcionaba como un reloj y los criados y esclavos se las veían y deseaban para no fallar a unos amos que rayaban el comportamiento obsesivo compulsivo.

*********

Hace 3 años:
El joven Dalbier Worthington, hace uso de su derecho a hablar durante la cena, justo cuando las costumbres familiares lo permiten. Entre cada plato. Nunca mientras se come.
-Padre, deseo ingresar en la marina.
Su voz no se eleva, ni tiene la más mínima emoción. Su madre le mira muy callada y su padre levanta una ceja. Síntoma de que está tremendamente azorado por el comentario de su hijo.
-Jovencito, sabeis que eso es una...
-Lo se, padre... una incorrección.
Nuevamente se levanta la ceja del padre. Por dos veces su hijo se sale del tiesto. Su mujer parpadea muy despacio. Si, sin duda también esta afectada.
En una casa normal, habría habido gritos, insultos... el padre se habría levantado y habria lanzado una silla por la ventana... o habría azotado a un esclavo, por no pegar al hijo. La madre habría estallado en lágrimas o se habría abanicado rápidamente.
Pero los Worthington no son una familia muy normal.
-Ha sido por esos libros que has leido. Ya sabía yo que era mala idea. Tanto mar, tanta búsqueda de justicia... Hemos fallado como padres, querida.
Ella, sumida en la mas absoluta perplejidad y dolor, sentimientos que apenas se perciben en su rostro, simplemente asiente, bajando suavemente la cabeza unos centímetros.
En ningún momento se ha levantado la voz. Y llega el tercer plato, así que la conversación se para y se disponen a comer. Mirada a un tenedor un milímetro mal situado y un criado que corre a por la regla.
Antes de los postres, Lord Wordthington, ya mas sereno. Es decir... con la misma cara de palo de siempre, declara con rotundidad.
-Está bien. Acepto si es tu deseo. Pero empezarás a asistir a la escuela de oficiales. No te vas a juntar con la chusma.
Dalbier asiente. La madre... suspira. Lo cual sería el equivalente a una madre normal rompiendo en llanto y sorbiendo los mocos mientras grita de dolor y miedo al ver que su retoño desea arriesgar la vida luchando contra esos desalmados piratas. Los criados observan a sus amos por el rabillo del ojo, mientras mantienen su posición en el salón. Alguno aún se pregunta como ese par de sin sangres pudieron llegar a engendrar a un hijo. Han visto piedras mas efusivas.

*********

Hace dos años y medio:
La primera parte del entrenamiento no supone un gran problema para Dalbier. Los primeros años es todo o casi todo teórico. En la base naval, no se junta con los marineros. Apenas sale de la Academia de Oficiales. La mayoría de los alumnos con los que se junta, son de su estilo y los profesores le sobreprotegen. Se sabe de memoria cada tipo de barco y sabría recorrerlos con los ojos cerrados aunque aun no ha pisado ninguno. Es muy bueno en la teoría y tiene una portentosa memoria. Además es pulcro y meticuloso en las mediciones y no confunde ni cálculo, ni coordenadas, ni mapas. Sus notas son increíbles y en poco tiempo cumple las expectativas de sus tutores. Está listo para embarcar, con rango de teniente.
Pero no es que esté realmente preparado para lo que va a encontrarse.
De lucha cuerpo a cuerpo... no es que vaya muy bien. Esgrima, estilo muy depurado, muy fino, muy certero... pero nada improvisado, mas digno de un robot que de un hombre. Ciertos movimientos aprendidos y encadenados. Nada que hacer como se enfrente a un espadachín experimentado o innovador. Lo que podía saber de lucha, es lo que aprendió en su mansión, con su maestro de esgrima.
Al menos, mantiene el cuerpo ágil, ya que intenta salir a correr todos los días, antes del desayuno.

*********

Hace menos de un mes:
Su primer día a bordo del galeón del capitán Pacthum, el Decimator, fue memorable.
Lo vomitó todo. Hasta la primera papilla. Durante tres días su semblante tuvo una tonalidad entre el verde y el amarillo y todo lo que conseguía comer, que no era mucho... o iba por la borda o iba por el váter del cuarto de baño de los oficiales. Eso y la forma metódica que tiene de ordenar todas sus cosas y lo impecable de su ropa, hacen que entre los marineros se le acabara llamando rápidamente como “La Señorita” . No cae nada bien a aquellos que llevaban muchísimo más tiempo a bordo y con mas experiencia que él, pero que por sus orígenes humildes habían tenido que trabajar muy duro para alcanzar puestos que estaban por debajo del suyo. incluso. A los cuatro días de soltar amarras, se le pasa el color y los andares de pato mareado, pero no el tener que agarrarse a cualquier lado cuando los movimientos del barco son mas fuertes.

*********

Hace 3 días:
Dalbier lleva ya veinte días a bordo. Tiene constantes discusiones con sus subalternos, que cumplen sus órdenes, pero le llevan la contraria a cada rato, porque no le ven capacitado para su puesto. Obedecen, pero solo porque el carácter de Dalbier, se muestra tajante cuando algo tiene que hacerse como él dice. El tener que repetir las órdenes o elevar la voz le da muchísima rabia (no había tenido que hacerlo en su vida) y eso da mucha mas fuerza a sus órdenes. Por un lado, no tiene la experiencia física que necesita, pero por otro... sus conocimientos hacen que los marineros tengan que obedecer aunque protesten... porque tampoco se equivoca. Es académicamente correcto.
Pero hay cosas que no te enseñan los libros.

El barco, una fragata pirata, aparece de repente y por estribor, aprovechando la cobertura de la niebla que invade el mar en esos momentos. Una niebla que nadie sabe muy bien como ni cuando empezó, pero que de forma rápida acabó cubriéndolo todo. Una niebla que le viene muy bien a la fragata para no ser vista en su avance.
Parece en un principio que va a embestir al galeón, una maniobra realmente suicida, ya que ambos barcos, sobre todo la fragata, quedarían extremadamente dañados. No se esperan el ataque y cuando el capitán da orden de abrir fuego, esto se hace de forma apresurada y sin poder apuntar muy bien. Apenas algunas balas de cañón impactaron en la proa de la fragata, causándole daños menores.
-¡¡NO, maldita sea, sargento!! ¡¡Debió esperar mi orden y apuntar mejor!! Mas tiempo...
El sargento Ramirez se gira hacia Dalbier mientras los demás hombres cargan el cañón de nuevo en la cubierta inferior. Es un tipo enorme que le lleva una cabeza al teniente y con unas espaldas el doble de anchas. Levanta un dedo delante de la nariz de Dalbier, casi tocándole la cara y le increpa, escupiendo las palabras. 15 años más de edad y de experiencia, le están quemando demasiado con ese niñato que no tiene ni idea de lo que es la guerra y lo que está pasando.
En esos momentos, él tampoco. Ni lo ve, ni se lo imagina.
El viento cambia de repente. Frena al galeón casi en seco al venirle el viento de proa con una fuerza inusitada. Los mástiles suenan cuando la madera es castigada con el empuje. El mismo empuje que hace que la fragata gire 90 grados usando ese mismo viento y colocándose... en paralelo al galeón. Con todos los cañones de babor listos.
-Escúcheme bien, mi teniente. ¡¡No tenemos mucho tiempo para andarnos con cálculos y mediciones!! ¿Quiere que nos embista o nos...
Los cañonazos barren la cubierta. Revientan el cañón, revientan a los 4 hombres que trabajan en él... y a Ramírez.
Dalbier ve como de repente el cráneo del sargento estalla por el efecto de la metralla. Desaparece por completo la cara que le grita. La sangre salpica su rostro y lo deja paralizado y boquiabierto. Inmóvil, incapaz de reaccionar se queda allí plantado, mientras a su alrededor todo sigue saltando en pedazos, en medio de aquella carnicería que antes eran hombres.
No sabe cuánto tiempo pasa allí. ¿Varios minutos?
De repente, aparece el capitán con el brazo izquierdo ensangrentado pero sosteniendo un sable. Al pasar junto a él, repara en que el teniente, al contrario que los demás no está muerto. Le agarra de los brazos y le agita, gritando algo que no escucha porque el impacto de antes solo le hace escuchar un leve pitido al joven teniente. Aun en shock, parece incapaz de reaccionar. Hasta que por unos segundos, parece volver en si y lee en los labios del capitán las palabras “¡SÍGUEME, COJONES!!”
Le sigue sin saber muy bien que hacer, le cuesta sacar el florete de su funda. Pierde la vaina y el cinto. El galeón está siendo abordado. Los piratas usan varias cuerdas para pasar al barco de la Marina. Casi por fortuna acaba atravesando a un pirata, mas porque este se le echa encima que por pericia propia. Ve como el capitán hace señas a sus hombres, los que aun siguen con vida para que se replieguen hacia su posición. Y está empezando a escuchar, lo cual es realmente angustioso, pues solo oye gritos de la batalla y los alaridos de los hombres que se queman bajo cubierta.
Unos garfios terminan de acercar ambos barcos, que crujen cuando las maderas chocan y un tipo enorme, un gigante de mas de dos metros salta a la cubierta. Lleva un hacha de proporciones colosales, que Dalbier no entiende como puede con ella. Sus ropajes son chillones y ridículos, de un color azul eléctrico. El tipo, sonrie al ver al capitán y a varios oficiales en el mismo sitio y hace un movimiento rápido con el hacha. Dalbier teme que vaya a lanzársela o algo así, pero en vez de eso... solo la deja caer contra el suelo, cortando madera. Al menos, eso parece en un principio, pues por algún extraño motivo que el teniente no entiende... la madera sigue cortándose, asi como cualquier aparejo que hay desde el hacha hacia ellos. Como si una afilada cuchilla invisible cortara todo, mas allá del hacha física. Y él está en medio. El capitán le agarra de la chaqueta, tira de él, tratando de salvarle la vida.
-¡APÁRTATE, MALDIT...
El capitán no es bastante rápido. Dalbier se agarra a la muñeca del capitán y se queda con el brazo entero, cercenado a la altura el hombro. Pacthum cae hacia atrás, desangrándose con rapidez, mientras el suelo se abre y cae con otro oficial y un pirata a la cubierta inferior, que sigue en llamas.
El teniente, aun sin soltar el brazo, se gira hacia el que parece el capitán de los piratas, con los ojos como platos. ¿Que demonios es ese tipo? ¿Como puede hacer cosas así? Eso.... eso no sale en los libros...
-Pasad a todos a cuchillo... no habrá piedad para las ratas que mataron a mi hija... pero a ese... a ese lo quiero vivo.
Dalbier suelta el brazo de Pacthum y sale corriendo de allí, con el tipo del hacha detrás. Le oye llamarle a carcajadas, mientras ve como a ambos lados, la madera, un mastil... todo se corta y cae en jirones y astillas como si solo fueran tela o palillos de dientes.
-¡¡VEN AQUÍ!! ¡¡GATITO!! ¡¡GATITO!! ¡MISHI MISHI MISHI!!
El teniente no puede esperar recibir ninguna ayuda, pues la mayoría de los marineros, están ya muertos o los están degollando. Aunque eran muchísimos mas hombres, el galeón quedó muy dañado en la primera carga de los cañones de la fragata. La mitad murieron o quedaron gravemente heridos en la cubierta inferior.
Pero la ayuda llega, de una forma un tanto inesperada para él. La cubierta bajo sus pies cede, por efecto de tanto corte, pero no cayendo hacia abajo, si no hacia un costado... llevándose aparejos, restos de mastil y velamen y arrastrándolo hacia las profundidades. El capitán pirata se frena en seco al verle caer, con una mueca de rabia en la cara, al pensar que se queda sin presa.
Unos segundos despues, la sonrisa vuelve a su cara al ver como el joven consigue salir a la superficie, casi sin aire, boqueando y agarrandose a los restos que flotan en el agua.
-Al que me lo traiga le daré...
Una mujer aparece junto al capitán, apremiandole y este no termina la frase.
-El galeón va a explotar, Blanne. Vámonos. AHORA
Dalbier no consigue ver si los piratas tienen tiempo a abandonar el barco antes de la explosión. Tampoco puede ver si sobrevive alguien mas del galeón. La corriente empuja las maderas que son su salvación, alejándolas del barco. No ve el estallido, (los tres estallidos), solo los escucha, pues la niebla vuelve a engullirlo todo.

*********

Dos días después, llega a costa. No tiene dinero, el florete está doblado, no sabe donde está ni que va a encontrarse. Entre sus pertenencias solo...[/quote]

Dinero: ¡¡JAJAJAJA!! NADA.Se hundió todo en el galeón
Nota importante sobre el pj: Mi intención no es que sea un pj con gente bajo su mando o con conocimientos que le sirvan de algo. Quiero que sea un pez fuera del agua, en un entorno que no domina (ni entiende lo mas mínimo). Que intente de forma desesperada regresar a la marina pero que siempre acaben ocurriendo cosas que lo impidan. Que los recursos a los que podría tener acceso por origen no llegarían a él por el medio en el que está. Y que esa situación sea larga en el tiempo.
avatar
Dalbier Worthington

Mensajes : 33
Fecha de inscripción : 15/11/2012

Ficha de personaje
PS:
/  (/)
PE:
/  (/)
Atributos:
AtributosAtributoNivelAtributoNivel
1
2

Volver arriba Ir abajo

Re: Dalbier Worthington

Mensaje por Kaiba el Sáb 17 Nov 2012, 01:12

Ficha aceptada Smile

__________________________________________________
El trabajo de narrar... Nada más duro y placentero ^^

Kaiba
Admin

Mensajes : 670
Fecha de inscripción : 05/06/2010

http://onepiecegreatsea.foro-activo.es

Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.