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Eris Valentine

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Eris Valentine

Mensaje por Eris Valentine el Lun 10 Sep 2012, 15:57

Nombre: Eris Valentine “Chica Explosiva”

Raza: Humano

Edad: 23

Ocupación: Ladrona


Descripción física:

Eris es una joven de 1´68 metros. Pesa unos 56 kilos con una figura bastante destacada. Tiene el pelo corto a la altura de la barbilla cortado en punta de atrás hacia adelante. Su color es morado y suele recogérselo con una diadema amarilla.
Tiene la piel blanca y suele maquillarse a menudo las mejillas y los labios de rojo. No tiene ningún tipo de marca de nacimiento ni de batalla en su cuerpo.
Suele vestir con un top con cuello abierto amarillo ajustado marcando sus pechos que se cierra con una pequeña cremallera en el centro. Por encima de este lleva una chaqueta roja abierta echada por debajo de los hombros que se aguanta con un nudo a la altura de la cremallera del top.
Suele llevar un short de color amarillo ajustado que se sostiene con unos tirantes que suben por su cintura y se pierden en el top. Suele ponerse unas medias que no llegan hasta el short de altura y de calzado usa unas botas blancas cómodas con un pequeño tacón que no llegan hasta las rodillas.
Como accesorios suele llevar un pequeño bolso pequeño colgando del hombro derecho donde lleva un pintalabios y un revolver de tambor de un tamaño discreto y un paquete de cigarrillos.

http://anime-wallpapers.com/images/800x600/faye-valentine.jpg

Descripción psicológica:

Eris es una joven bastante decidida pero precavida. Es muy calculadora pese a que parezca que actúa a lo loco. Es bastante cotilla y entrometida. Tiene un don para meterse en líos ella sola. Es algo adicta al juego y las apuestas. Bastante coqueta y creída en sí misma. Le gusta pasar inadvertida cuando se trae algo entre manos, pero sabe destacar bastante bien. Le gusta bastante el dinero de ahí que su color favorito sea el amarillo ya que le recuerda al oro. A veces puede llegar a actuar como una niña chica e inmadura bastante juguetona aunque tiene sus momentos de madurez y dureza. Es muy atrevida a la hora de decir las cosas y de cómo decirlas. No suele ver el riesgo real de las cosas. No suele tener sentimientos ajenos a la codicia y las ganas de abundancia por lo que no le importa quien se ponga en su camino para conseguir el dinero que haya en juego, así como hacer trampas continuamente.

Conocimientos: Hacer trampas en los juegos de azar, disfraz, cerraduras, mentir, galanteo, baile exótico y de salón.

Nivel de poder: 2


Nivel de influencia: 1

Habilidades:

Eris es una experta en el juego de cartas como el póker. Tiene una gran habilidad para los juegos de manos y el pick-pocket. Sabe de sobra como burlar cerraduras sencillas con una horquilla así como es una astuta mentirosa y distractora. No le gusta usar armas de fuego pero si no tiene más remedio que recurrir a la fuerza bruta no dudará en hacerlo, por lo que no le importa que arma se trate para usarla contra su enemigo. A demás es usuaria de la AKM Bomu-Bomu no mi.

Técnicas:
Susurro desgarrador.

Beso Apasionado

Pertenencias:

-Revolver de tambor de pequeño tamaño.

-Paquete de cigarrillos.

-Mechero zippo


Historia:

Eris Valentine nació en Alexandria, en el seno de una familia de un humilde ganadero. No tenía madre y su padre era un adicto al juego y al alcohol, lleno de deudas en misma cantidad que alcohol en la sangre. Este hecho hizo que su propio padre la vendiese a un local de variedades cuando solo tenía 10 años. Antes de su venta, Eris tuvo que vivir en una verdadera miseria. Era ella quien trabajaba vendiendo productos caseros por las calles, o si no, se dedicaba a robar en las tiendas locales, lo que más de una vez la llevo a tener problemas o encontrones con las fuerzas de la ley. Su padre alegaba que estaba harto de ella, aunque fuese el mismo quien él decía de robar para llevarse algo a la boca. El hecho de estar harta de los problemas que le daban Eris la llevó a venderla durante una partida de póker a los dueños de un local de la ciudad. Tras su venta, los dueños del local la pusieron a trabajar como limpiadora a sus 10 años y de costurera para los trajes de las mujeres que salían a escena.

Cuando creció un poco y tenía 14 años la pusieron a trabajar de camarera. Gracias a su buen desarrollo físico tuvo bastante aceptación entre los clientes y más cuando la vestían de conejita u otro tipo de disfraz llamativo. Ella se sentía algo humillada, pero no tenía más remedio que obedecer, era eso, o la propia calle. Aprovechaba sus horas de camarera por el local observando las mesas de juego en la zona del casino, por lo que fue aprendiendo a jugar solo con mirar las partidas. Cuando tenía un día libre o un rato, solía ir allí y se sentaba en la mesa de jugo apostando el sueldo que acababa de ganar. Eris no era tan tonta como creía y solía ir a las mesas aún con su uniforme provocativo de camarera, lo cual ella sabía que era una gran ventaja ya que los demás jugadores ya que estaban más atentos a su escote que a sus cartas. La mayoría de las veces doblaba sus ganancias aunque a veces se encontraba a jugadores expertos en la mesa y a estos no era tan difícil de distraer por lo que otras veces perdía el dinero de ese mes.

A los 16 años encargaron a Eris como recepcionista del local, donde pudo tratar con todo tipo de clientes mejorando sus dotes de la charla, sabiendo cómo darle largas o distraer a los clientes pesados, así como conociendo historias de todo el mundo. Poco a poco, las ideas de Eris se iban corrompiendo en aquel mundo de fraude y vicios. Llevaba allí ya 6 años y rara vez salía del local. Sus ganas de conocer mundo le llamaban dentro de ella, pero tenía un contrato de por vida con aquellos hombres.

Estaba dispuesta a cambiar aquello de situación, por lo que se decidió a acudir al despacho del director del local para tener una charla con él. Le conocía casi de vista, pero por lo que había oído era un hombre serio y bastante frío, con cara de pocos amigos. Estaba ante la puerta del despacho y tragó saliva fuertemente antes de disponerse a llamar. En el momento que alzó su puño para hacer sonar la puerta oyó una discusión al otro lado de esta. El despacho se encontraba bajo el local más abajo que el nivel del casino, junto a los almacenes y depósitos de dinero. Eris acercó el oído a la puerta y empezó a cotillear la discusión. Eran dos hombres discutiendo sobre un cargamento que acababa de llegar al almacén, discutiendo si le pertenecía o no. Reconocía una de las voces, era la de su jefe, la cual alegó que estaba en su territorio, y aquello le pertenecía. El otro hombre chilló con fuerza que eso no podía ser así y tras eso, se oyó un disparo y como se desplomaba algo pesado. Eris se llevó las manos a la boca aguantando un chillido. Tras eso oyó como el jefe ordenaba a sus hombres que se deshicieran del cuerpo. Eris no podía creer lo que acababa de presenciar. Un caso se asesinato de su propio jefe. Y si no salía de allí rápido la verían en la puerta y podrían pensar que sabía algo así que salió corriendo y se escondió en el almacén más cercano y se puso tras unas cajas para evitar ser vista si alguien entraba. Esperó unos minutos allí y no parecía haber moros es la costa. Tras eso comenzó a mirar a su alrededor. Era la primera vez que entraba en ese almacén. Estaba lleno de cajas metálicas con cerraduras de códigos. Había una caja que destacaba ya que era una pequeña caja de madera, situada sobre una carretilla, lo que significaba que había sido llevaba allí hace poco. Se preguntó si sería el cargamento por el que su propio jefe había matado. La curiosidad le llevó a abrir la caja de madera. En su interior había una extraña fruta rodeada de paja para protegerla de golpes con la caja en el transporte. Se quedó mirándola y cayó en la cuenta de que se trataba de una de las extrañas akuma no mi. Había oído hablar de ella y sus efectos en los humanos a uno de los clientes en recepción que era marinero. Eris la miró fijamente y no pudo controlar sus ganas de probarla, aunque sabía que como fuera descubierta su jefe no dudaría en matarla. Su ambición le pudo más que su razón. Aferró la fruta y cerró la caja de madera, luego se volvió a esconder tras los cajones y devoró la fruta. Su sabor era bastante fuerte y asqueroso, tanto que casi vomita allí en medio, aunque pudo resistirlo.

Esperó unos minutos y no sucedió nada. Se llevó una pequeña desilusión, tal vez hubiera confundido la fruta es lo primero que supuso. Luego volvió a la puerta principal y observó que no había nadie vigilando la zona, por lo que se acercó al despacho de su jefe e intentó mantener la compostura y parecer inocente y aún más que no sabía nada del asesinato.

Cuando entró, todo estaba limpio y allí tras su gran mesa de mármol estaba su jefe, con su cara de pocos amigos. Eris le planteó el poder ser libre, a lo que su jefe rió a carcajadas y dijo que simplemente acababa de comenzar su trabajo de horror. Le pertenecía y tenía grandes planes para ella.

Eris se marchó furiosa del despacho dirección a su apartamento ya que acabab de terminar su jornada. Cuando llegó soltó sus cosas furiosas en el suelo y empezó a enfurruñarse contra su jefe deseándole que le robasen todo su dinero. Soltó un chillido que se oyó en todo el bloque de apartamentos y luego soltó todo el aire que tenía de golpe mirando hacia la ventana. De repente ocurrió lo inesperado. El aire salió de su boca y al golpear contra la ventana estalló en una fuerte explosión que derribó todo el muro de la puerta y ocasionó grandes destrozos en el piso quemando algunas cosas y destrozando los muebles. Para su asombro, Eris estaba intacta. Sus ojos parecía que se iban desbordar de sus cuencas. No solo porque acaba de ver de que era capaz la akm que acaba de ingerir horas antes, sino porque no sabría que decirle al casero. Corrió al baño, al cual el faltaba el muro exterior de la explosión y volcó la bañera, se quitó la ropa y abrió el grifo, cogió el maquillaje negro y se pintó algunas magulladuras. Cuando el casero entró corriendo preguntó qué había pasado. Eris mintió diciendo que posiblemente hubiese explotado el gas mientras ella se bañaba. El casero al entrar en el baño y verla con las “magulladuras” y tirada en el suelo mojada, sin nada de ropa, no pudo aguantarse una sonrisa algo perversa y un hilillo de sangre le salió del a nariz. Tras eso cerró los ojos sonriente y dijo que no se preocupase pro lo gastos, que el seguro se haría cargo. El hombre insistió en ayudarla, pero Eris dijo que se valía por sí sola, que no se preocupase. Para ayudarla mientras le reparaban el apartamento, el hombre le dio las llaves de una habitación libre que había al otro lado de su apartamento. Cuando se quedó sola, se sonrió con cierta malicia al ver sus nuevas habilidades. Llevó las cosas que se salvaron de la explosión a su nuevo apartamento, algo más pequeño que el otro y menos lujoso, pero tenía una cama y un frigorífico, suficiente para vivir.

Al día siguiente, fue al trabajo con normalidad, pensando que ella sería el tema de charla de sus compañeras pro lo de su piso, pero no fue así. El tema del día era su Jefe. Al parecer había estallado en ira la pasada noche. Al parecer le habían robado algo de gran valor pero no se sabía quién, aunque se intuía que alguien del personal. Eris tragó saliva, aunque tenía cierta sonrisilla, ya que había sido ella y encima había fastidiado ben a su jefe.

Pese a que el enfado era grande, el jefe era un hombre listo y no iba a desatender sus negocios. Había perdido algo muy importante, pero su casino y locales valían mucho más, así que el enfado duro meses, en los cuales mucho personal fue despedido buscando al culpable. Eris al principio se sentía mal, pero luego pensó y vio que no era tan malo, a menos trabajadores más encargos y horas extra para ella. Pasaron dos años, en los cuales Eris se convirtió en la representante del póker del casino. Con su habilidad y si hacía falta sus trampas, hacía ganar bastante dinero al casino, aunque luego lo desplomaba cuando se ponía en el lado contrario a la mesa. Llegó a oídos de su jefe, al cual ya no le tenía tanto miedo después de que hubiesen pasado 2 años desde aquel incidente.

Asimiló que si quieres algo, hay que eliminar a los rivales, por lo que no culpaba ya del asesinato a su jefe, además de que ahora, dominaba mejor sus habilidades con la akuma no mi, por lo que si hacía falta ponerse a salvo de su jefe, no dudaría en usarla. Sin embargo, la visión del jefe no era la misma hacia ella. Este había expandido sus negocios en los locales y ya el casino no solo tenía mesas de juego. Había expandido el edificio y creado un burdel en las plantas superiores. Temía que dejando a Eris en las mesas de juego arruinase al casino o se siguiese aprovechando de él, por lo que decidió a sus 18 años, ponerla a trabajar como mujer de compañía de los clientes más necesitados. Eris estalló en furia y rabia. No podía permitir aquello, ella no era el objeto de nadie aunque así lo dictase su contrato. Deseaba revelarse contra su jefe, pero había algo que deseaba más y era su dinero. No quería permitir aquello que estaba a punto, pero decidió doblegarse e intentar sacar ventaja. Desde aquel día empezó a trabajar como señorita de compañía y al ser la más agraciada de sus compañeras, solía ser la más demandada. Esto a ella no le complacía, el verse obligada a servir los deseos más perversos y oscuros de los clientes, pero pese a eso, se mostraba ante ellos totalmente lanzada y decidida. Además aprovechaba cuando estaban exhaustos o dormidos para robarles de las carteras. El hecho de los fetiches de algunos clientes le hizo mejorar su habilidad con el disfraz. Pasó un año así, siendo la mejor en su trabajo, lo que llegó a oídos del jefe. No podía creer ni comprender como una niña que llevaba nueve años allí, raptada legalmente, fuese capaz de ser la mejor allá donde la pusieran. Pero los intereses el jefe iban más allá. Un día la citó al cerrar el local en su despacho. Eris estaba dispuesta a proponerle de nuevo su libertad, pero cuando llegó allí, vio todo predispuesto para una velada romántica. Un buen champán, comida de primera clase, música relajante de fondo. Eris en su mente no podía creer lo que estaba bien. Su jefe estaba intentando liberar tensiones con ella. No iba a tolerar semejante locura. Ella no estaba dispuesta a venderse y caer tan bajo ante aquel hombre, pero sabía que podía sacar provecho de ello. Mientras su mente daba vueltas sin parar, su cara tenía una sonrisa picarona ante su jefe. Este la invitó a sentarse en la mesa, aunque Eris no tenía tiempo de ponerse a comer. Se acercó a él sensualmente y le obligó a sentarse en la silla. El obedeció sin decir nada mientras si esculpía una sonrisa en sus labios. Ella se sentó sorbe sus piernas mirándole cara a cara. Ella preguntó que porque sus guardaespaldas no la estaba vigilando en ese momento a lo que el alegó que había cerrado todo el edificio para ellos dos solos. Ella se sonrió y soltó un gemino suavemente en su oreja. Luego se acercó a sus labios y le dio un beso totalmente apasionado.

De repente se separó de él con mirada picara y se alejó varios pasos. El jefe se sonrió creyendo que jugaba un poco, pero se extrañó cuando Eris cambió su mirada totalmente seria. Ella volvió a sonreír diciendo:

-A todo cerdo le llega su San Martín…y por cierto…fui yo quien se comió la Akuma No mi…- Mientras soltaba una carcajada.
El jefe se levantó furioso de la silla, con las venas marcadas de la frente y el puño alzado dispuesto a atizarle un puñetazo a Eris, pero en cuando dio un paso hacia adelante, ella chasqueo un dedo y toda su boca y mandíbula explotó en mil pedazos llenándolo todo de sangre. No le reventó la cabeza entera, pero si toda la cavidad bucal, por lo que del dolor, calló al suelo agonizante. Luego Eris se acercó a él y le estampó el tacón en la nuca dejándolo inconsciente dejando que se desangrase. Se sonrió y dijo en voz baja: “Solo es un buen negocio”.

Registró todo el despacho y su ropa. En un cajón encontró un revolver de último modelo de tambor, pequeño de tamaño lo cual le permitiría llevárselo sin llamar la atención en la calle. Pero lo mejor de todo fue en el bolsillo de la chaqueta de su jefe. Había una libreta con varios códigos y números anotados y Eris sabía de sobra de que eran. Corrió al almacén y vio como los números coincidían con los maletines metálicos que había, con sus respectivos códigos. Abrió uno de ellos y tenía 500.000 berries en metálico. Los ojos se le desorbitaron a Eris, aunque no podría cargar con todos los maletines así que cogió solo uno, tenía suficiente dinero para subsistir o hacer un gran viaje que tanto soñaba. Luego volvió al despacho y miró el cuerpo inerte de su Jefe. Sabía que se metería en problemas con la justicia, aunque por otro lado, nadie sabía que se citó con él esa noche así que, tardarían en saber que fue ella. Por si acaso, prefirió no dejar pruebas en la escena del crimen y comenzó a dejar mocos y escupir por todo el despacho, casi quedándose sin saliva. Luego cogió el maletín del dinero y salió corriendo del local. A los pocos minutos de salir una fuerte explosión asoló el subsuelo de la ciudad, creyendo en un principio que se trataba de un terremoto. Eris corrió a su apartamento y preparó las maletas de viaje con toda la ropa y el dinero que tenía. Se cambió de ropa y salió de la ciudad tan rápido como pudo dirección al puerto. No descubrirían que fue una explosión y no un terremoto hasta el día siguiente cuando fueran a trabajar.

Una vez en el puerto empezó a mirar los posibles destinos para empezar su aventura. Se le apetecía un viaje largo para disfrutar de unas buenas vacaciones que no había tenido en 10 años de trabajo en aquel local. Cogió el crucero más lujoso que había en ese momento en el puerto. El billete le costó unos 185.000 berries, ya que se cogió al suit más lujosa, y el crucero tenía piscina, gimnasio, casino…Todo los lujos que ella siempre había querido, además aprovecharía para ver si podía desvalijar algo o conocer gente nueva.


Dinero: 315.000


Última edición por Eris Valentine el Mar 23 Oct 2012, 23:24, editado 2 veces

Eris Valentine

Mensajes : 61
Fecha de inscripción : 10/09/2012

Ficha de personaje
PS:
/  (/)
PE:
/  (/)
Atributos:
AtributosAtributoNivelAtributoNivel
1
2

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Re: Eris Valentine

Mensaje por Kaiba el Lun 10 Sep 2012, 16:54

Aceptada Smile

__________________________________________________
El trabajo de narrar... Nada más duro y placentero ^^

Kaiba
Admin

Mensajes : 670
Fecha de inscripción : 05/06/2010

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