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Steven Castle

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Steven Castle

Mensaje por Steven el Vie 07 Sep 2012, 14:50

-Nombre: Steven Castle
-Raza: Humano.
-Edad: 26.
-Ocupación: Cazarrecompensas y mercenario.

-Descripción física: 1,78m de altura; 80Kg de peso. De complexión atlética y rasgos duros, podría decirse que es la clase de hombre que amedrenta con facilidad a los débiles de voluntad.Pese a que recorta su barba y pelo con regularidad, no es extraño verle con el pelo enmarañado bajo el sombrero que siempre porta tanto en interiores como exteriores. Aunque cubre su ojo derecho con un enorme parche de color negro, el restante dirige su intensa mirada color almendra allá donde se encuentre su objetivo o cualquier estímulo llame su atención. Varias cicatrices recorren su rostro haciendo que su apariencia resulte aún más temible, hecho que repugna casi a tantas mujeres como las que atrae.
Viste siempre con sencillas camisas y pantalones de colores base como el blanco, el marrón o el negro (normalmente este último) que cubre con un largo guardapolvo desgastado de color beige y remata con unas sencillas botas de cuero marrón de media pierna.

-Descrpción psicológica: En su niñez y adolescencia Steven fue un joven arrogante e impetuoso, como otros tantos jóvenes con los que se relacionaba a diario entre risas y bromas pesadas. Sin embargo, dentro de su hogar, ante su familia, se comportaba como correspondía a alguien de su posición; cortés, educado, y extremadamente disciplinado. Este carácter permanecería intacto durante su periodo de servicio en la marina; hasta que un hecho concreto hizo que este desapareciera por completo, sustituyéndolo por el de la bestia intimidante que pretende ser hoy día.
Frío, callado, inmaculadamente serio y violento; el ex-marine se dedica a cazar rufianes buscados por el gobierno con los que ganarse la vida y en sus ratos libres trabaja como mercenario para aumentar sus ingresos.
Su sentido de la justicia, legado por su familia paterna, le obliga a actuar en favor de la ley siempre que sea posible; obcecándose en ayudar a los desfavorecidos y siempre que su tiempo lo permita, cazando a criminales locales que el gobierno no se molesta en perseguir con ahínco, como violadores y matones de poca monta.

-Conocimientos: Ingeniería armamentística, rastreo, reparación y limpieza de armas de fuego, afilado y cuidados de armas de hoja, despellejar animales, cocina de supervivencia, herbología y toxicología, funcionamiento y cadena de mando en navíos de la marina, creación de componentes necesarios para munición, primeros auxilios, orientación en entornos boscosos y montañosos.

-Nivel de poder: 2
-Nivel de influencia: 0

-Habilidades:

-Capacidad para moverse con sigilo en entornos boscosos y montañosos; aunque es capaz de moverse en cierto silencio y pasar desapercibido en ambientes urbanos con alta densidad de población, su equipo y manera de moverse no le permite pasar desapercibido con la misma efectividad en el interior de edificios o entornos cerrados en completo silencio.

-Aunque el peso del equipo que porta normalmente consigo no le permite realizar un amplio abanico de acrobacias sin arriesgarse a caer, Steven tiene muchas facultades como corredor y escalador, pudiendo moverse con facilidad entre tejados y por ejemplo, las copas de los árboles.

-Por su parte militar de la marina, Steven es practicante desde muy temprana edad de un arte marcial desarrollado por su padre; un oficial de la marina preocupado por la necesidad de poder combatir a corta distancia con el cuerpo o con un arma corta sin tener que dejar de portar un arma de fuego pequeña en una mano con la que poder disparar a blancos a media distancia. Así, tras años de investigación y puesta en práctica desarrolló el CQC, que puso en práctica con éxito y que acabó legando a su hijo.
Este arte marcial basa su efectividad en golpes sencillos a puntos vitales y zonas blandas del rival para permitir una inmovilización posterior, usar al rival como escudo humano ante la presencia de otros rivales armados, o desarmar con éxito al rival para usar su arma en su contra. En su variante de cuerpo a cuerpo puro, también podría utilizarse para romper huesos y luxar articulaciones mediante a aplicación de violentas palancas con los codos, las rodillas o proyecciones e inmovilizaciones de torsión.

-Por su parte nativa materna, Steven es usuario de una burda pero efectiva arte marcial nativa conocida como Okichitaw. Basándose en numerosos golpes de puño martillo a la cabeza u otras zonas importantes, proyeccciones sencillas y golpes a las articulaciones, trata de hacer caer al rival lo más rápidamente posible al suelo para poder rematarlo con una o varios golpes en la cabeza, o con la utilización de una de las armas utilizadas en el mismo; el cuchillo o el tomahawk.

-Como complemento a las artes marciales que conoce, Steven pasó mucho tiempo entrenando en la utilización de cuchillos de distintos calibres y el tomahwak; y posteriormente con el paso de los años, la utilización de ambos en combinación para poder utilizar una mayor capacidad defensivo-ofensiva en un combate armado.

-Por último y como buen marine que se precie Steven es un gran tirador; destacando sobretodo en la utilización de las armas personalizadas legadas por su familia, aunque también es amante de los revólveres que maneja con soltura y efectividad.

Técnicas:

-Pertenencias:

-Ropajes de cazarrecompensas.

-Peto de cuero negro.

-Navaja de afeitar muy afilada; oculta en una bota.

-Tomahawk con mango de madera de cyrea de 45 cm y hoja curva de hierro de 15 cm.

-Cuchillo de acero de doble filo de 21cm de hoja y mango de hueso; enfundado en vaina de cuero curtido.

-Pistola semiautomática personalizada; enfundada en muslera en la pierna derecha.

-Cargadores de munición elaborados siguiendo los planos de la familia para una mejor recarga de la pistola semiautomática; transportados en pequeños recipientes del cinturón.

-Carabina de repetición; enfundada en soporte de cuero a la espalda.

-Mira de aumento para carabina de repetición.

-Brújula.

-Kit de primeros auxilios.

-Historia: Los Castle, una conocida casta de miembros dedicados en cuerpo y alma a su servicio en la marina. Todos ellos reclutas en un inicio; todos ellos reconocidos oficiales tras su retiro. Aficionados a las armas y las artes de la guerra, su fama no pasa inadvertida en muchos de los rincones que existen en los cuatro mares. Y fue aquí, en el seno de esta familia donde Steven nació entre berridos un frío día de tormenta.
Sus primeros años de vida transcurrieron con tranquilidad, rodeado de lujos y cuidados que muchos otros no podían permitirse; pero cuando el niño alcanzó la edad de seis años, empezó verdaderamente su vida. Sus padres, un conocido oficial de la marina y una atractiva mujer nativa de una isla apartada decidieron tomar caminos distintos, pero ambos querían que el joven Steven no olvidara ninguna de sus raíces. Por ello ambos llegaron a un pacto, y desde su sexto cumpleaños el niño pasó a vivir un año entre los lujos y el duro adistreamiento de su familia paterna, y otro año en mitad de la naturaleza y las enseñanzas de los ancianos de su tribu materna.

Esta costumbre permitió al joven obtener una riqueza cultural de la que pocos podrían presumir. Su parte nativa le permitió obtener el contacto con la naturaleza, moverse por ella como un animal más utilizando todos y cada uno de sus sentidos, ser una parte más de la misma; así mismo, aprendió a evitar a las bestias peligrosas y a encontrar a las que le darían de comer, a privarlas de sus pieles y corazas naturales para obtener la carne y el abrigo que de otra manera no podría poseer. Aprendió a luchar como lo hacían sus lejanos antepasados, aquellos que el mundo parecía haber olvidado por completo, utilizando las armas que la sabia naturaleza había dado a los hombres y apoyándose en las de hueso y metal solo cuando el peligro fuese mucho mayor del esperado.
En su otro mundo, el joven aprendió a comportarse debidamente en sociedad, a disparar las armas de fuego que le permitirían poder portar las armas de la familia el día en que su padre se retirase del servicio, a luchar como lo haría un verdadero marine sin tener que dejar caer su arma o guardarla para no poder disponer de ella de darse el caso; y más importante que todo eso, a cuidar y reparar de todas y cada una de las armas que le protegerían la vida en las luchas que tendría por delante.
Así, el que un día fue un niño berreante, arrogante y travieso, acabó por convertirse en uno de los cientos de reclutas que se formaban año a año en los cuarteles de Grand Line. Su formación, su disciplina y su carácter no tardaron en colocarle como uno de los favoritos de su promoción, haciendo que al final del servicio de instrucción fuera nombrado cabo por su mismísimo padre, que orgulloso, le tendió la mano tras el saludo protocolario:

-Hoy te conviertes en un verdadero Castle. Y es en el día de hoy en el que te declaro oficialmente como mi heredero y por tanto el decimoquinto en la familia que continúa con la tradición. Ehnorabuena marine.

A la edad de 23, Steven fue nombrado sargento y comenzó su servicio en la nave "Justa Concordia" en la que sirvió eficazmente hasta aquel fatídico día, aquel día en el que su destino dio un giro de 180 grados.

El capitán de la nave recibió órdenes de reprimir una rebelión pirata que estaba desencadenándose en una pequeña isla cercana a un importante órgano del gobierno. Meses después y tras una serie de agónicas batallas terrestres y navales la rebelión fue sofocada, pero a un precio muy alto. El capitán cayó durante una escaramuza en la selva, emboscado por un grupo numeroso de atacantes que no tardaron en obtener la superioridad sobre los marines; muchos de los compañeros con los que Steven había compartido la comida y el ron yacían muertos sobre la arena o habían sido arrastrados por el mar, engullidos para no volver nunca.

Cuando, durante la última batalla, la "Dama embelesada" debía ofrecer apoyo a la carga de su grupo, la nave dio inesperadamente la vuelta y se perdió en el inmenso azul, dejando a Steven y su grupo solos contra un numeroso contingente pirata.
Tras una ardua batalla, Steven y sus hombres fueron superados, y tan solo él y dos de sus hombres lograron sobrevivir tras ser capturados. Semanas después serían liberados por una nueva oleada de ataque, y para esas alturas su ojo derecho, en el que fue herido de gravedad durante la batalla, ya era irrecuperable.

El vicealmirante que ordenó la extinción de la rebelión se personó en la isla para comprobar el estado tras la victoria gubernamental. Como era costumbre, Steven se presentó ante el mismo para reportar los hechos hasta el momento de su captura, pero el oficial tenía otra opinión al respecto.
Con un gesto de una mano hizo pasar a varios hombres que traían encadenado a dos personas con la cabezas cubiertas por sacos. Al retirar las improvisadas máscaras a los prisioneros, el corazón de Steven dio un vuelco dentro del pecho.

Ante él, encadenados y parcialmente desfigurados por los golpes se encontraban su padre y su abuelo, ambos con la mirada baja y mudos por la sorpresa que también parecían haberse llevado al verlo. Durante horas, el vicealmirante explicó que los líderes e incitantes de la revuelta fueron los dos hombres que ahora estaban de rodillas ante él, y como era obvio el oficial conocía de sobra quienes eran y qué relación tenían con el joven sargento, que atónito, aún no podía comprender lo que tenía ante sí. Para terminar, el oficial rio y le hizo una oferta a Steven:

-Serás absuelto de toda culpa, tú y el resto de tu familia si ahora, en este momento, haces lo que te digo.-el oficial le tendió un revólver.- Mata a estos rebeldes, y serás libre.

Steven miró el revólver durante unos segundos con el ojo sano muy abierto; volvió su mirada a sus predecesores, que seguían sin dirigirle la mirada.
Con mano temblorosa, el sargento martilleó el arma y apuntó con ella a la cabeza de su abuelo, abriendo fuego inmediatamente después. Con los temblores recorriendo todo su cuerpo, volvió a martillear el revólver, y costosamente repitió el proceso con su progenitor. Tras terminar, arrojó el arma al suelo y se marchó del camarote.

A su vuelta a la patria, Steven fue despojado de su rango, título y posesiones. Su casa y todo lo que en ella había pasó a manos del mismo vicealmirante que le propuso el pacto.

Engañado consigo mismo, Steven se perdió en la bebida; pasándose borracho los días y las noches en distintas tabernas y burdeles de la ciudad, bebiendo alcohol hasta perder el sentido y despertarse entre vómitos en un callejón o en un lecho de paja junto a alguna prostituta. No sería hasta un año después de aquel suceso que su vida volvería a sufrir otro giro inesperado.
Sentado a la barra en una taberna, un hombre encapuchado lo abordó y lo obligó a salir a la parte de atrás. En mitad del callejón, un ebrio Steven intentaba hacer uso de las artes marciales que creía haber olvidado, siendo derribado sin problemas por su asaltante.
Inmovilizado y sin posibilidad de liberarse, el ex-marine escuchó con atención lo que aquella voz femenina le susurró al oído.

-Has olvidado lo que tu familia no habría hecho jamás. Sabes lo que hiciste, y ellos también lo saben. Ellos son los culpables. Ellos los secuestraron. Ellos los culparon. Ellos te engañaron.

Sin más, la encapuchada le tendió un sobre cerrado y abandonó corriendo el lugar, dejando a Steven en el suelo como si de un vulgar vagabundo se tratase.
Despertó al día siguiente, tendido sobre el barro con el sobre aún en su mano. Tras entrar de nuevo en la taberna y beber una ronda para despejarse, Steven leyó los documentos que había en el interior varias veces; sin acabar de creer lo que allí había escrito.

Hablaban de una conspiración, de un tesoro, una fortuna amansada por su familia durante todas las generaciones de servicio al gobierno; una cantidad de riqueza suficiente como para poder financiar un pequeño ejército. Los documentos no decían nada sobre la ubicación de tal cantidad de dinero, pero sí había escrito un listado de nombres que no dejaría de repetirse en las noches venideras.

Mason, Hayes, Ojo perlado, Mano Tridente, Howlitzer...

Steven dejó los documentos sobre la mesa de madera y fue incapaz de reprimir el ataque de ira que comenzó a consumirlo por dentro. Los mataría, se juró a sí mismo que mataría a todos y cada uno de ellos, que los haría suplicar por su vida antes de apretar el gatillo como le obligaron hacer a él antes de matar a sangre fría a los que le habían cuidado, a los que le habían dado un oficio digno. Con brío renovado, el ex-marine abandonó la taberna después de arrojar a la chimenea todos los documentos y puso dirección al bosque, al hogar de su madre y sus antepasados. Tras largas horas de viaje, magullado y cansado, llegó a su destino.

Una casa, una pequeña vivienda hecha de madera y otros materiales que el bosque podía ofrecer; un lugar al que acudía para reflexionar y entrenarse durante sus permisos. Entró en el interior y abrió un viejo arcón lleno de polvo; en su interior, las armas de fuego de su familia, las únicas posesiones valiosas que había conseguido salvar, parecían brillar más que nunca pese a la capa de polvo que las recubría por completo.
Durante las semanas siguientes, Steven limpió, reparó y mejoró en la medida de lo posible las armas, afiló las melladas hojas de su tomahawk y cuchillo y entrenó duramente para recuperar toda su habilidad. Una vez estuvo listo puso rumbo a Grand Line, donde comenzó a trabajar como cazarrecompensas y mercenario, esperando que un día, viese los nombres que buscaba en alguno de esos carteles.
Dos años después Castle continúa su búsqueda, esperando el momento para poner una bala en la cabeza a los que traicionaron y mutilaron el buen nombre de su familia.

-Dinero: 33.000
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Re: Steven Castle

Mensaje por Kaiba el Dom 09 Sep 2012, 22:04

La ficha está bastante bien. Lo único es que, por lo que leo de habilidades y en la historia, sería un nivel de poder 2, no 3. Pero lo demás perfecto Smile En cuanto lo corrijas, ficha aceptada.

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El trabajo de narrar... Nada más duro y placentero ^^

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Re: Steven Castle

Mensaje por Steven el Dom 09 Sep 2012, 22:07

Sí perdón, ha sido un fallo al copiar la ficha del Bloc al post; ya está corregido.

Un saludo.
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