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Ficha de Gin Quimeramen

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Ficha de Gin Quimeramen

Mensaje por Gila el Miér 12 Oct 2011, 13:27

Nombre: Gin Quimeramen
Edad: 25
Raza: Humano
Ocupación: Médico

Apariencia física: Chico de altura por encima de la media (1,86m) y peso (85Kg), de complexión fibrosa, con los músculos definidos, pelo corto y moreno. Su cara está impoluta sin ningún tipo de marcas o cicatrices, barba o bigote. Tiene los ojos de color castaño que muestran una vista cansada.
Viste camisas amplias pudiendo ocultar de esta manera una cota de malla ceñida que lleva siempre debajo, siendo una persona poco ostentosa reniega llevar anillos u otros artículos de bisutería. Siempre viste pantalones largos ajustados a la cintura por un cinturón del que cuelgan bolsas en las que porta su equipo médico y demás enseres. Aparte, sus pantalones están llenos de bolsillos para poder llevar cualquier útil. Cubre sus pies con botas que pueda utilizar en cualquier tipo de terreno. Por encima de su camisa lleva un chaleco sin mangas reversible y de 2 colores: rojo y negro.

Descripción psicológica:El tener una infancia por y para la medicina, siguiendo los pasos de su padre han convertido a Gin en lo que es ahora. Toda su vida recluida estudiando y sin apenas amigos. Es una persona precavida y desconfiada con la gente nueva que conoce, aunque luego más adelante puede llegar a ser algo amigable. No le gusta ser utilizado y nunca ayuda si no es para un fin propio, en ocasiones puede llegar a ser alguien muy arrogante al igual que ser burlón y satírico. Todo ello deja de tener efecto en el momento en el que comienza su labor como médico, momento en el que ayudará a todo aquel que sea posible y que vea que se ha ganado su ayuda. Meticuloso de los detalles y deseoso de todo conocimiento posible. Como médico es un persona segura y decidida, directa en el trato con el paciente.

Conocimientos:

-Prevención, tratamiento y curación de todo tipo de enfermedades y heridas, así como el empleo de material médico.

-Conocimientos geográficos e históricos del mundo de nivel avanzado.

-Conocimientos anatómicos y fisiológicos, así como químicos para la elaboración de medicinas, venenos y explosivos.

-Nivel de cocina suficiente para la elaboración de dietas para pacientes dependiendo de sus dolencias.

Nivel de poder: 2

Nivel de influencia: 0

Habilidades:

-Empleo avanzado de armas de cuchilla pequeñas debido al amplio uso en su campo de bisturís y equipo quirúrgico.

-Entrenamiento avanzado en combate cuerpo a cuerpo.

-suigin-suigin no mi.

-Conocimiento básico de armas arrojadizas.

Propiedades:

-2 Cuchillos de gran tamaño (25cm de hoja).

-Cuchillos arrojadizos.

-Cota de malla.

-Venenos.

-2 Bisturís

-Equipo de cirugía


Historia: Gin era un chico que vivía en Grand Line, a sus 23 años había conseguido acabar sus estudios de medicina y había entrado a trabajar en la consulta-hospital de su padre, en un pequeño pueblo de la isla de Gibna. Gin llevaba ya unos meses trabajando cuando en una noche lluviosa abriendo la puerta y entrando el estruendo, llegó un hombre extraño que llevaba consigo una bolsa manchada de sangre, su propia sangre, que iba cayendo por el suelo y su propia ropa. Apenas llegó Gin a intentar socorrerle, cuando el hombre se desmayó y cayó al suelo, rápido llamó a su padre y lo llevaron de inmediato al quirófano.
Consiguiendo operar con éxito al hombre tras largas horas de intervención, así pues a la mañana siguiente cuando Gin estaba revisando sus vendajes, el hombre extraño despertó, y en un estado de aturdimiento comenzó a hablar:

-¿Quiénes sois?

A lo que Gin contestó:

-Somos médicos, hemos conseguido salvarte la vida.

Mientras Gin le decía eso, el hombre tumbado trataba de alzar la cabeza para mirar los vendajes de su pecho y brazos. Gin lo vio algo incómodo y comenzaba a ponerse algo tenso, pero antes de poder preguntarle qué le ocurría, le extraño le preguntó:

-¿Dónde está la bolsa que traía conmigo?

Gin le contestó:

-La guardamos en ese armario de ahí.-Señalando al único armario que había en la sala, junto a la cama.

-Chico, escóndelo mejor. Me vienen siguiendo y quieren robarme lo que hay ahí. Si alguien viene a por ello, júrame que lo guardarás y que no se lo entregarás a nadie.

Gin, intentando evitar contestarle directamente, e intentando evitar la conversación, le contestó:

-De acuerdo señor, de momento preocúpese por descansar que todavía le queda un largo tiempo de recuperación. Por cierto, ¿Podría decirme su nombre o alguien con quien podamos contactar para decirle que usted está bien?

-Chico, ya te he dicho que me buscan y no te voy a decir mi nombre, y tampoco tengo a nadie.

Así que Gin, evitando el tener que discutir con un paciente convaleciente, abandonó la habitación y se fue a atender a los demás enfermos. A partir de entonces, su padre se encargaría de tratar a ese enfermo, tras comentarle lo que había pasado en la habitación al despertarse el paciente.
Esa misma tarde Gin, que vivía en los pisos superiores del hospital con su padre, se fue a dormir tras el ajetreado día.
Los gritos de su padre y otra persona le despertaron, así como los ruidos de maderas quebrándose. Gin, bajó las escaleras sobresaltado y justo cuando estaba a punto de llegar al hall de la clínica, oyó un disparo y un cuerpo caer, inmediatamente después, escuchó que una persona extraña dirigía órdenes a varias otras personas que supuestamente estaban en la habitación:

-¡Buscadlo, no debe de andar lejos!

Sin saber por qué, y sin pensárselo, Gin se dirigió a la habitación de su paciente más reciente en la cual entró, y le encontró torpemente levantado y buscando en el armario. La entrada de Gin en la habitación le sobrecogió y relajó al saber que era él y no otra persona.

-Gracias chico, ahora cumple lo que dijiste.-Sacando del armario la cosa que trajo y se la entregó a Gin rápido.-Si nadie te ha visto, cógelo, corre y escóndelo.

Lo insólito de la situación, así como el transcurso de los acontecimientos no le dejó a Gin otra opción más que huir de allí y esperar hasta que los extraños huyesen. Así pues, Gin huyó escaleras arriba tras salir de la habitación, alejándose de las voces de los extraños que iban entrando en las diferentes habitaciones de los pacientes. Cuando llegó arriba, oyó que la voz de su paciente hablando, después gritando y después la voz se ahogó tras un disparo. Tras lo cual oyó:

-¡Muchachos, quemad esto y vámonos!

Viendo que no le quedaba mucho tiempo, Gin cogió lo poco que tenía en su habitación; su equipo médico con sus bisturís, y se asomó por la ventana de su habitación para ver si veía a alguien o que alguien le viese salir de allí, ya que abajo le esperaba una muerte segura. Al no ver a nadie, decidió saltar intentando bajar poco a poco agarrándose por las paredes, con tan mala suerte que al caer, pisó mal y se fracturó la rotula con lo que el resto de la huida tuvo que realizarla cojeando y sabiendo que podría empeorar la situación si seguía forzando la pierna.
Avanzó como pudo al único lugar en el que sabía que se podía esconder y curar, una casa abandonada en las montañas en la cual sabía que había un antiguo médico ya retirado y el cual se aislaba del mundo,aunque quedaba un poco lejos era su única esperanza.
Para llegar al lugar, tenía que atravesar un bosque en el cual arrancó varias ramas de un árbol para hacerse unas muletas y amenizar el camino. A pesar de que era de noche, Gin sabía que no iba a tener ningún problema pues no había bestias salvajes por esos lugares, así pues tras varias horas caminando consiguió llegar al lugar.
Una pequeña casa de dos plantas construida en madera, y de la cual no salía ninguna luz. Abrió la puerta, y al entrar vociferó el nombre de Max.

-¡En el sótano!

Gritó una voz que venía del sótano, Gin bajó las escaleras y allí encontró a una persona de avanzada edad centrada en sus potingues y que dejó a un lado tras ver el lamentable estado de Gin.

-¿Qué ha pasado amigo mío?

-Mi padre, la clínica, está todo perdido.

-Bueno vale, vale…, ya tendrás tiempo. Túmbate ahí.-dijo al tiempo que señalaba una pequeña camilla.

-Creo que me he luxado la rodilla y posiblemente me haya fracturado la rótula.

El anciano con una mano en su mentón y una mirada examinativa miró la rodilla y tocó en tres puntos con su mano izquierda.

-Sí, ha sido un buen análisis. Yo creo que tienes para varios meses. Así que ahora chaval, muerde esto.-le tendió un pequeño palo.-Voy a colocarte la rodilla y a arreglar esa fractura tuya.

Y sin previo aviso se la recolocó y Gin dejó escapar un grito sordo.

-Bueno chico, pues esto ya está, ahora reposa, y mientras cenemos me cuentas que ha pasado.

Cuando el viejo Max le trajo la cena, Gin le empezó a contar todo con pelos y señales, apenas probó bocado. Las lágrimas que salían de sus ojos, también eran señal de que Gin se avergonzaba de haber obrado tan cobardemente.

-Bueno, ya solo falta saber una cosa, - dijo Max mientras puso la bolsa que trajo Gin a los pies de Gin. Despacio vació su contenido en la cama, únicamente salió una especie de fruta extraña, era como una manzana, pero con un color plateado y con la piel algo viscosa.

Max no pudo ocultar la sorpresa y se levanto de su silla, a Gin esto le sorprendió, ya que Max no mostró ningún signo de sorpresa cuando le contó a este su historia.

-¿Qué es?- preguntó Gin

-Si es lo que creo que es, puede ser un problema y a la vez una solución.

-¿El qué?

-Gin, esto es muy valioso, pagan mucho por ello, es un arma muy poderosa y muchas personas lo ansían para sí, ya viste lo que le paso al que la llevó a tu clínica, pereció por tenerlo.

-¿Qué lo hace tan especial?

-El que la come, recibe un poder del diablo, a cambio de no poder nadar de por vida.

-¿Qué poder?

-No se sabe, hay muchas y cada una con un poder muy distinto, ¿qué harás tú con ella?

-No lo se, prefiero irme a dormir y mañana ya veré.

-De acuerdo, quédate esta noche, ahí en esa cama, ya mañana preparo otra habitación sin tantos cacharros, que por cierto, no toques nada. Que descanses y si hay algún problema grita mi nombre.

Gin no pudo pegar ojo, el haber perdido a un padre era suficiente para ello, pero además tenía que preocuparse de que sus asesinos le siguiesen por tener aquella cosa.

A la mañana siguiente, Max bajó las escaleras para hacer una revisión matutina, no había terminado cuando un gran estruendo de arriba le hizo parar y subir, y pronto unas voces extrañas y familiares para Gin se oyeron por el piso de arriba.

-No te muevas, yo me ocupo

-Cuidado, creo que son los que asaltaron la clínica el otro día.

-He dicho, que yo me ocupo,-sentenció Max, tratando de tranquilizarlo.

Subió las escaleras y se empezaron a oír gritos, y después sonidos de cristales y maderas rompiéndose. Gin instintivamente cogió la fruta extraña y se la comió, pensó que si no la encontraban les dejarían en paz y se marcharían.

Tras acabar de comerla, le empezó a doler la cabeza, empezaba a oír voces más fuertes, eran de los de arriba, pero eso, iba y venía y no se enteraba de nada. Finalmente los forcejeos de arriba cesaron y Max tranquilamente bajó las escaleras, con manchas de sangre en manos y ropas.

-Tranquilo Gin, no creo que tengas más problemas, los que buscaban la fruta ya no existen.-lanzó una mirada a la bolsa donde se suponía que estaba, pero notó la bolsa vacía y al abrirla no encontró nada.- ¿Dónde está?
-Creí que…

-¿No te la habrás comido?

-Yo pensé que si…

-Pufff – resopló Max.- ¿Y bien, como te sientes has notado algún cambio?

-Solo dolores de cabeza.-dijo Gin mientras se frotaba la frente.

-¿¡Qué demonios!?- La sorpresa de Max era mayúscula, cuando empezó a ver como la frente de Gin se iba tornando de un color grisáceo brillante allá por donde Gin se frotaba y dicha mancha empezaba a avanzar por toda la cabeza.

-¿Qué pasa?- Preguntó Gin.

Iba a continuar hablando, pero al notar algo raro por la frente se quedó sin habla. Notó su piel muy viscosa, y cuando intentó apretar con sus manos para palparlo mejor, notó como su mano se fue hundiendo en su frente. Max dio un salto de la silla y se echó hacia atrás al ver aquello. Cuando Gin sacó la mano y la miró mejor, vio como su mano empezaba a ponerse de un color gris metalizado y que lo que afectaba a su mano se iba extendiendo por todo su cuerpo. Esto fue la gota que colmó el vaso, ya no pudo más, su cerebro no podía asimilar mas desastres en tan poco tiempo y se desmayó.

Los meses pasaron y Gin se curó por completo, aprendió nuevas técnicas de curado, y elaboración de medicinas que él desconocía. También Max le enseñó algo en elaborar venenos, no le fue muy difícil, ya que los ingredientes suelen ser los mismos, solo que en cantidades, concentraciones y mezclas distintas. También aprendió mucho de las aventuras que Max le contaba, le enseñó a pelear con los cuchillos, así como a lanzarlos al rival, como eran ambos muy buenos en el uso del bisturí, no le llevó mucho a aprenderlo. Además, para no depender de un arma, aprendió a usar las manos como armas.

La peor parte de su tiempo allí fue acostumbrarse a su nuevo ser, sabía que su vida ya no podría ser la misma y que tendría que acostumbrarse a ella lo antes posible. Aparte de su entrenamiento con Max, en privado se entrenaba con su nuevo poder. Únicamente había bajado al pueblo una vez, para visitar la tumba de su padre, procuró que nadie le viese, amenos no así, aún no controlaba muy bien su poder. Si le veían y hablaba con alguien y cometía un error, harían preguntas y las respuestas traerían problemas así que, cuando estuviese listo se iría de la isla sin despedirse de nadie del pueblo. Así pues, cuando pasó un año desde su completa recuperación, Gin decidió bajar al pueblo y emprender su viaje, no sin antes despedirse de su maestro y amigo Max.


Dinero: 39.000 berries


Última edición por Gila el Sáb 29 Oct 2011, 00:04, editado 1 vez

Gila

Mensajes : 50
Fecha de inscripción : 28/12/2010

Ficha de personaje
PS:
/  (/)
PE:
/  (/)
Atributos:
AtributosAtributoNivelAtributoNivel
1
2

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Re: Ficha de Gin Quimeramen

Mensaje por Kaiba el Mar 25 Sep 2012, 14:08

Ficha aceptada, aunque pon lo de los niveles de la akuma en la parte de Solicitudes >> Fichas y ya lo concretaremos Smile

__________________________________________________
El trabajo de narrar... Nada más duro y placentero ^^

Kaiba
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